Gracias a la bondad y generosidad de mi mamá, fui con ella y sus amigas una semana a la playa. Y como me encantan los mariscos, decidí aprovechar!
El departamento de la amiga de mi mamá queda cerca de un restaurante al que ella ha ido toda su vida. El restaurante queda dentro de un hotel, pero está abierto para todos. Se llama Restaurante de Moisés y sí tiene un letrero por fuera. Es en la playa del pacífico, que es muy cerca de Tonsupa; si están en Tonsupa, se puede llegar caminando por la playa (está a 15 minutos).
El plato es de pescado a la plancha con arroz, menestra de lenteja, patacones y ensalada. Estuvo realmente delicioso, soy muy quisquillosa con el pescado, pero esté me dio ganas de seguir comiendo más y más. No era necesario ponerle limón al pescado, de por sí tenía una sazón increíble.
Al día siguiente comimos en la casa. Una amiga de mi mamá llevo comida para hacer, y como ella tiene un servicio de banquetes en Quito, esperaba anciosa su comida. El primer plato fue ceviche de palmito, que casi no me entró porque estaba repleto de salsa de tomate, que no me gusta para nada; pero el segundo fue pollo tailandés, que ella aprendió a hacer en Tailandia, así que estaba muy bien.
Al otro día mi mamá, quien debería tener un servicio de banquetes, cocinó sango de camarones que a todos encantó, pero que por desgracia no tomé fotos. (Algún día le haré todo un post a mi mamá).
Volvimos al Restaurante de Moisés, para otras delicias.
Este fue, sin dudas, el mejor plato. Es tallarín de camarones y era como la fusión del tallarín de pollo de mi abuelita (que por cierto es exquisito), con los manjares de la costa. En el lado malo, tenías que soplar bastante para no quemarte, pero estoy soñando con el momento en el que volveré a comer esto.
Aquí se encuentra el plato de mi mamá, que era arroz mixto. Estuvo bueno, aunque personalmente lo ordenaría solo si tuviera ganas de arroz mixto. Tenía camarones y pescado, vino acompañado de maduros fritos.
En otro día, mi mamá y yo decidimos ir a Muisne para tomar un bote que nos llevaría a Isla Bonita, una isla paradisiaca y casi virgen en la que no hay nadie. El viaje en barco y la playa en sí eran muy bonitos. Esta fue la comida que pedimos en el único restaurante de la isla:
Un ceviche de camarones que venía con un plato de arroz. Estuvo rico, el ceviche, afortunadamente, no vino con salsa de tomate y los pimientos sabían bien. Hasta ese día no había probado un ceviche que viniera con pimientos.
Y unas conchas asadas que esperé que fueran mejores. No tenían sabor ni condimento, afortunadamente, vinieron acompañadas de este encebollado
Y eso eran todo el sabor que necesitaban.
DESGRACIADAMENTE, después de esto me empecé a sentir mal del estómago y terminé con suero a las 3 de la mañana.
Y así, espero compartir un poco de lo deliciosa que es la comida de la playa ecuatoriana.
Por cierto, como ayer fue mi cumpleaños y la tradición ha sido que siempre me inviten a comer por mi cumpleaños, pronto vendrán nuevos posts sobre más comida.
Thursday, February 26, 2015
Thursday, January 8, 2015
Bocatto o comer comida aparentemente italiana
Ya de por sí tengo problemas con la comida italiana y francesa. Por eso, nunca me ha parecido una buena idea ir a un restaurante italiano que ya me ha fallado antes.
Fui hace una semana con mi mamá, ella escogió el lugar y yo no dije nada, porque cuando te invitan a un lugar, sonríes y aceptas, porque tal vez tú no tienes plata y no puedes ir a comer afuera nunca. Esa vez, sin embargo, me fue normal.
Una vez fui al Bocatto porque me moría de ganas de comer la querida pasta que vemos en las series estadounidenses. Sí, esa pasta que tiene una pasta roja y carne molida o albóndigas, y satisfizo mis expectativas, porque era increíblemente parecida a la pasta típica que se come por Estados Unidos.
Como casi nunca quiero comida italiana, ordené algo que no incluía pasta en ninguna de sus formas: Pollo caprese.
El plato resultó alentador. La salsa pesto estaba bien, y el mozarella junto con la albhaca que estaban adentro del pollo hacían una buena convinación. Sin embargo, lo que me encantó fue la salsa "negra" que se ve junto al queso. Era una salsa reducida de vinagre balsámico con miel y vino tinto. Mi queja es, entonces, que no haya más de esa salsa en el plato, porque hacía que el sabor del pollo se ensalce. Estaba acompañado de risso, un arroz que está entre rissoto y arroz ecuatoriano.
Mi mamá ordenó una lasaña de carne
Como mi opinión de la comida italiana está parcializada, se la pedí a mi mamá: "Estuvo normal, no era increíble, pudo ser mejor, pero me comí todo, o sea que me gustó".
Hasta ahí estaba contenta con no haber tenido una mala experiencia. Pero mi papá vino ayer por el año nuevo y, desgraciadamente, le tocó a mi hermana escoger el restaurante y escogió el Bocatto. Respeté la decisión y me acordé que el día que fui con mi mamá vi un plato que estaba caro, pero que se veía apetitoso: Corvina alla Genovesa, que tampoco tenía pastas.
Mi hermana ordenó una entrada:
Para personas: que odian la comida rápida y saben qué ordenar.
Fui hace una semana con mi mamá, ella escogió el lugar y yo no dije nada, porque cuando te invitan a un lugar, sonríes y aceptas, porque tal vez tú no tienes plata y no puedes ir a comer afuera nunca. Esa vez, sin embargo, me fue normal.
Una vez fui al Bocatto porque me moría de ganas de comer la querida pasta que vemos en las series estadounidenses. Sí, esa pasta que tiene una pasta roja y carne molida o albóndigas, y satisfizo mis expectativas, porque era increíblemente parecida a la pasta típica que se come por Estados Unidos.
Como casi nunca quiero comida italiana, ordené algo que no incluía pasta en ninguna de sus formas: Pollo caprese.
El plato resultó alentador. La salsa pesto estaba bien, y el mozarella junto con la albhaca que estaban adentro del pollo hacían una buena convinación. Sin embargo, lo que me encantó fue la salsa "negra" que se ve junto al queso. Era una salsa reducida de vinagre balsámico con miel y vino tinto. Mi queja es, entonces, que no haya más de esa salsa en el plato, porque hacía que el sabor del pollo se ensalce. Estaba acompañado de risso, un arroz que está entre rissoto y arroz ecuatoriano.
Mi mamá ordenó una lasaña de carne
Como mi opinión de la comida italiana está parcializada, se la pedí a mi mamá: "Estuvo normal, no era increíble, pudo ser mejor, pero me comí todo, o sea que me gustó".
Hasta ahí estaba contenta con no haber tenido una mala experiencia. Pero mi papá vino ayer por el año nuevo y, desgraciadamente, le tocó a mi hermana escoger el restaurante y escogió el Bocatto. Respeté la decisión y me acordé que el día que fui con mi mamá vi un plato que estaba caro, pero que se veía apetitoso: Corvina alla Genovesa, que tampoco tenía pastas.
Mi hermana ordenó una entrada:
Insalata di Polipo
La pequeña ensalada estuvo buena, fresca y ligera. El pulpo estaba suave y el sabor fue estupendo.
Capricciosa Croccante
Esta fue la opción de mi hermana, que fue una ensalda normal y fresca. El pollo sabía bien, normal.
Mi papá, como siempre, ordenó pollo al gril con papa al horno y salsa de champiñones a parte. Estuvo bien.
Y aquí viene el plato que resultó malo. ¿Se acuerdan de la Corvina alla Genovesa? Esta era la foto en el menú:
Y este es el plato que llegó:
Si bien no era lo que pedí, decidí probarlo y fue un grave error. La salsa era tan espesa que me costaba moverlo de mi lengua para tragar y el sabor no estaba bueno. Mi papá probó y dijo que tenía demasiada maicena, mi hermana dijo que era demasiada harina. No me lo comí, porque no fue de mi gusto para nada, y me lo llevé a la casa, donde mi mamá puso una cucharada en su boca y lo botó todo, porque la corvina estaba pasada y olía mal, algo que no noté en el restaurante.
Este plato valía 28 dólares. No valió ni un centavo.
Creo que el Bocatto está bien si odian la comida rápida de los centros comerciales, saben qué ordenar y les gusta la comida italiana un poco ecuatorianizada.
Calificado sobre 5: 3
Algo que sobresale: La salsa negra del Pollo Caprese.
¿Regresaría?: Si me invitan y escoge el que invita. Por mí cuenta, dudo mucho que lo haría.Para personas: que odian la comida rápida y saben qué ordenar.
Dinero necesario: de 15 a 30 por persona.
Dirección: Este, específicamente, queda en el centro comercial El Jardín.
Friday, December 19, 2014
Ati, coreano.
R. se fue a Nueva York a pasar las vacaciones de Navidad y Año Nuevo, antes de irse quiso invitarme a un almuerzo de despedida. Quería llevarme a un restaurante italiano, del que no se acordaba el nombre, así que decidimos entrar a Trip Advisor a buscarlo, pero en el camino nos topamos con este restaurante y fue a este a donde decidimos ir.
Ati, según los reviews de Trip Advisor, era el lugar de Quito que tenía los mejores platos coreanos, los que en verdad eran coreanos. Si bien no puedo confirmar esto, porque nunca he estado en Corea, creo que podría ser verdad, porque de las siete mesas que estaban ocupadas, cinco estaban ocupadas con coreanos y ¡eso es una buena señal!
Llegamos y yo estaba fascinada por la decoración simple, pero asiática.
El mesero se acercó muy rápido y nos recomendó un menú de degustación, puesto que era la primera vez que íbamos. Yo acepté gustosa, pero R. tenía miedo de quedarse con hambre, así que quedamos en que si sentía hambre, ordenaría otro plato.
Ati, según los reviews de Trip Advisor, era el lugar de Quito que tenía los mejores platos coreanos, los que en verdad eran coreanos. Si bien no puedo confirmar esto, porque nunca he estado en Corea, creo que podría ser verdad, porque de las siete mesas que estaban ocupadas, cinco estaban ocupadas con coreanos y ¡eso es una buena señal!
Llegamos y yo estaba fascinada por la decoración simple, pero asiática.
El mesero se acercó muy rápido y nos recomendó un menú de degustación, puesto que era la primera vez que íbamos. Yo acepté gustosa, pero R. tenía miedo de quedarse con hambre, así que quedamos en que si sentía hambre, ordenaría otro plato.
Ensalada
La ensalada fue el primer plato, era el plato más occidental de toda la lista, pero estuvo bien. Era muy fresca, sazonada con zanahoria, mucho más ligera que cualquiera que lleve salsa ranch o ese tipo de salsas.
Sopa dulce de zambo
Soy un poco quisquillosa con las sopas, así que decidí que R. la pruebe primero. Me dijo que era como un flan y la probé en seguida, y no, no era como un flan, porque no era tan dulce ni la contextura era dura. También se sentía ligera, la cantidad de dulce era justa y no estaba muy caliente ni muy fría.
Tortilla de camarones, con salsa de soya y azúcar.
La tortilla estuvo muy rica. La diferencia con cualquier tortilla de camarones ecuatoriana era que se sentía un poco picante, lo suficiente para disfrutarla mucho, y con la salsa el sabor era incluso mejor.
DejaChin, camarón con salsa de tomate y queso.
Este plato parecía mucho algo que comería en un restaurante italiano, por la combinación de salsa de queso y tomate. Y aunque no me gusta mucho la comida italiana, el camaron estuvo muy bien.
Pulpo frío, picante.
El pulpo era como una entrada perfecta. Hay pocas veces en las que en serio pruebo un pulpo que está bien cocido y sabe bien. Me encanta el picante, así que estaba listo para mi paladar. El picante tiraba un poco hacia el kimchi.
Parrilla de carnes mixtas, con nueces.
Era una carne de hamburguesa que resultó deliciosa. La sazón coreana era lo que la hacía especial, además que el contacto de las nueces hacía que sea crujiente y se sienta placentero en la boca.
Guarniciones coreanas
El Kimchi más típico de la cocina coreana es la col fermentada con varias especias. Lo sé porque cuando estaba en China lo comí varias veces, donde siempre me introdujeron que era coreano. Su sabor va entre amargo y picante y NO a mucha gente occidental le gusta. La primera vez que veo a alguien de occidente comer el kimchi es para morirse de la risa, porque es un sabor al que no estamos acostumbrados. R. lo había probado ya en el Tanoshii y como es adicto al picante, le gustó mucho. Aquí teníamos cebolla, pepinillo, zuquini y unos vegetales chinos. Los comí con arroz.
Bulgogui, el plato fuerte del menú.
Al fin llegó el plato fuerte, cuando R. seguía muerto de hambre. Pero llegó acompañado de algo.
La primera es hoja de lechuga, la segunda, de ajonjolí. La salsa presente era para poner encima de la hoja, donde también se debía poner carne, y arroz. Se debía comer de un bocado.
La hoja de ajonjolí fue un poco extraña en mi boca, y no me gustó mucho, así que comí más con lechuga. A R. si le gustó y se termino todas las hojas. La carne estaba especialmente rica y el arroz no tenía sal, como cualquier arroz asiático típico. Es mejor que no tenga sal, porque así los sabores fuertes contrastan.
Cuando ya se acabaron las hojas, R. ordenó un plato más y procedimos a esperar. Para este tiempo, yo ya me sentía llena.
Kimchi chigae
R. pidió el plato más picante que encontró, sin exagerar. Como su nombre lo dice, tenía Kimchi y olía a picante desde lejos. Teníamos cada uno un plato de arroz y aunque al principio parecía no tan picante, se volvió picante en un par de minutos. El tofu estaba delicioso, y la carne de cerdo también. Lo más picante era la col y me la salté. R. se burló de mí, pero él estaba haciendo caras muy chistosas. Algo curioso es que aunque estaba llena, este plato me resultó tan delicioso, que yo solo quería seguir comiendo sin parar. Me hubiera pedido otro plato igual si hubiera tenido el dinero.
El último "plato" del menú.
Nos pasaron una bebida de canela, que solo resaltaba el picante, así que se la di a R. Luego nos pasaron unos posuelos con sandía que aliviaron mucho el picor de la boca.
En conclusión, es un gran restaurante, con sabores diferentes; estaba esperando encontrar un restaurante así, que hace tiempo no sentía que tenía una revelación con la comida. Soñé con la comida toda la tarde y la noche, también.
Calificado sobre 5: 5!!!
Algo que sobresale: El Kimchi Chigae, si les gusta el picante.
¿Regresaría?: Si empiezo a trabajar en serio, será el primero al que regrese.
Para personas: que no tienen miedo de los sabores orientales.
¿Regresaría?: Si empiezo a trabajar en serio, será el primero al que regrese.
Para personas: que no tienen miedo de los sabores orientales.
Dinero necesario: de 15 a 20 dólares por persona.
Dirección:Pasaje N2J e Isabel la Católica. (tiene parqueadero!)
Dirección:Pasaje N2J e Isabel la Católica. (tiene parqueadero!)
Sunday, December 14, 2014
Fridays (con fotos)
Mi hermana cumplió años en octubre, pero mi papá no vino a Quito para celebrar el cumpleaños hasta diciembre, porque varias situaciones se impusieron en el camino.
Creo que en casi todos los cumpleaños de mi hermana, ella ha escogido el Fridays. A ella le gusta la comida estadounidense, la carne, los sabores fuertes de las salsas que se riegan sobre las costillas. Esta vez quiso ir al Chilli's (o sea, lo mismo), pero mi papá se negó porque había comido en el Chilli's apenas el domingo y la comida le había hecho daño porque no está acostumbrado a la comida con exceso de aliño.
Una vez en el Fridays, nos recibieron con los típicos uniformes llenos de adornos que hacen que todos nos emocionemos y con una mesa al lado de la ventana. Mi hermana, que tiene debilidad por las entradas estadounidense ordenó dos.
Creo que en casi todos los cumpleaños de mi hermana, ella ha escogido el Fridays. A ella le gusta la comida estadounidense, la carne, los sabores fuertes de las salsas que se riegan sobre las costillas. Esta vez quiso ir al Chilli's (o sea, lo mismo), pero mi papá se negó porque había comido en el Chilli's apenas el domingo y la comida le había hecho daño porque no está acostumbrado a la comida con exceso de aliño.
Una vez en el Fridays, nos recibieron con los típicos uniformes llenos de adornos que hacen que todos nos emocionemos y con una mesa al lado de la ventana. Mi hermana, que tiene debilidad por las entradas estadounidense ordenó dos.
Aros de cebolla, una nueva entrada en nuestra tradición familiar.
Dedos de mozarella, que siempre nos han acompañado en el Fridays.
Personalmente, no me gustan los aros de cebolla, pero fueron del agrado de todos. Los dedos de queso mozarella que se derriten en tu boca y que son perfectos si se combinan con la salsa marinara, no podían faltar.
Los platos fuertes llegaron justo después. Mi hermana fue desde el principio con ganas de costillas.
Jack Daniel's Chicken (con la salsa aparte)
Mushroom Chicken and Mushroom
Jack Daniel's Baby Back Ribs (con la salsa aparte)

Ultimate Jack Daniel's Burger
Mi papá tiene problemas con las salsas (come muy sano), así que su plato estuvo normal. Mi hermana pidió las costillitas, que creo que son de las mejores cosas que tiene el Fridays, y aunque pidió con la salsa aparte, estuvieron exquisitas, con la carne suave y la salsa perfecta. El novio de mi hermana se decidió por la hamburguesa más gorda del menú y aunque tuvo problemas comiéndola (por lo grande que es), le gustó mucho. Mi plato, el pollo con champiñones, me gustó mucho. Tenía pollo empanizado con queso derretido por encima, que cubría los champiñones, además de tener champiñones dentro de esas bolitas de masa (yo también pensé que era papa). Las bolitas de champiñones fueron lo mejor del plato.
Esta es la cuestión en el Fridays, por más que sea rico y grasoso, hay un momento en el que me canso. No sé si son las porsiones estadounidenses, o también el exceso de condimento, o el solo ver cuánta comida hay en la mesa, que en cierto punto no puedo comer más por más que en otros restaurantes puedo embutirme hasta decir basta. Siempre termino llevándome más de la mitad del plato a mi casa.
No pedimos postre, porque ya hemos tenido malas experiencias ordenando postres en este restaurante.
Calificado sobre 5: 4
Algo que sobresale: ¡Los platos son gigantes!
¿Regresaría?: Seguro que en el próximo cumpleaños de mi hermana, voy.
Para personas: que les guste lo que comen los gringos, carnes grandes, bastantes aliños, salsas con Jack Daniel's.
¿Regresaría?: Seguro que en el próximo cumpleaños de mi hermana, voy.
Para personas: que les guste lo que comen los gringos, carnes grandes, bastantes aliños, salsas con Jack Daniel's.
Dinero necesario: de 20 dólares a 40 por persona.
Dirección: Shyris y Naciones Unidas. En el Quicentro Shopping.
Dirección: Shyris y Naciones Unidas. En el Quicentro Shopping.
Monday, November 24, 2014
El Árabe
Alguna vez hice una comparación entre el Baalbek y el Árabe, dos restaurantes a los que me gusta ir bastante. Aquí hablaré del Árabe, aprovechando que K. nos invitó.
Debido a que J. L. nos invitó ya a Perú Criollo, y K. también está trabajando, decidió llevarnos. El restaurante escogido era un brasileño que siempre hemos visto en la calle Ventimilla, pero que resultó ser un poco caro, al costar 25 dólares por persona. Nos dimos la vuelta y fuimos al Árabe, porque era cerca (y porque su querida servidora se encargó de presionar para ir allá).
Tuvimos un mal mesero, es la primera vez que me pasa, de tantas que he ido, pero si trabajas como mesero y no anotas lo que ordenamos, deberías acordarte. A K. le preguntaron varias veces qué mismo fue lo que ordenó y dudamos que todo aparecería, pero, por fortuna, todo fue bien y la comida, deliciosa, como siempre.
R. y yo nos pedimos dos platos que compartiríamos. El primero, Plato mixto, que tiene de todo un poco de la comida árabe:
El plato viene con quipes, falafels, shish kebab, shawerma, hummus y hojas de uva. El shawerma es para armarlo y te lo sirven con dos panes de pita. Quisiera hacer una especial mención al Falafel, porque es el mejor que he probado en Quito. Si son vegetarianos, podrían pedir el plato Falafel.
El segundo plato que pedimos para compartir era el Uzzi.
El Uzzi es un plato de arroz que viene con arvejas, almendras tostadas, pollo y carne. Lo que lo hace delicioso, sin embargo, son las especias árabes. Además, viene con una salsa de yogurt para poner encima, que lo hace perfecto.
J.L., por otro lado, estaba delicado del estómago, y deicidó pedir el Plato Shawarma, que es diferente del Shawarma, porque viene así:
Y así tú lo armas. Aunque en la foto no se ve bien, abajo del pan pita hay tomates y lechuga. El Shawarma viene como normalmente son, ya envueltos y con papas fritas.
K. ordenó Chich Tawouk.
Viene con ensalada, pollo a la plancha y papas fritas. Es un plato seguro, pienso yo, porque no sabe tan distinto a lo que estamos acostumbrados, pero sabe bien.
Si quieren algo para tomar, y les gusta el té, recomiendo la jarra pequeña de té árabe, que pueden pedir con azúcar y sin azúcar.
Calificado sobre 5: 4 1/2
Algo que sobresale: Ese sabor tan diferente.
¿Regresaría?: Es uno de los pocos restaurantes a los que siempre voy.
Para personas: que quieran probar algo nuevo.
Dinero necesario: de 10 a 15 dólares por persona.
Dirección: Reina Victoria y Carrión.
Debido a que J. L. nos invitó ya a Perú Criollo, y K. también está trabajando, decidió llevarnos. El restaurante escogido era un brasileño que siempre hemos visto en la calle Ventimilla, pero que resultó ser un poco caro, al costar 25 dólares por persona. Nos dimos la vuelta y fuimos al Árabe, porque era cerca (y porque su querida servidora se encargó de presionar para ir allá).
Tuvimos un mal mesero, es la primera vez que me pasa, de tantas que he ido, pero si trabajas como mesero y no anotas lo que ordenamos, deberías acordarte. A K. le preguntaron varias veces qué mismo fue lo que ordenó y dudamos que todo aparecería, pero, por fortuna, todo fue bien y la comida, deliciosa, como siempre.
R. y yo nos pedimos dos platos que compartiríamos. El primero, Plato mixto, que tiene de todo un poco de la comida árabe:
El plato viene con quipes, falafels, shish kebab, shawerma, hummus y hojas de uva. El shawerma es para armarlo y te lo sirven con dos panes de pita. Quisiera hacer una especial mención al Falafel, porque es el mejor que he probado en Quito. Si son vegetarianos, podrían pedir el plato Falafel.
El segundo plato que pedimos para compartir era el Uzzi.
El Uzzi es un plato de arroz que viene con arvejas, almendras tostadas, pollo y carne. Lo que lo hace delicioso, sin embargo, son las especias árabes. Además, viene con una salsa de yogurt para poner encima, que lo hace perfecto.
J.L., por otro lado, estaba delicado del estómago, y deicidó pedir el Plato Shawarma, que es diferente del Shawarma, porque viene así:
Y así tú lo armas. Aunque en la foto no se ve bien, abajo del pan pita hay tomates y lechuga. El Shawarma viene como normalmente son, ya envueltos y con papas fritas.
K. ordenó Chich Tawouk.
Viene con ensalada, pollo a la plancha y papas fritas. Es un plato seguro, pienso yo, porque no sabe tan distinto a lo que estamos acostumbrados, pero sabe bien.
Si quieren algo para tomar, y les gusta el té, recomiendo la jarra pequeña de té árabe, que pueden pedir con azúcar y sin azúcar.
Calificado sobre 5: 4 1/2
Algo que sobresale: Ese sabor tan diferente.
¿Regresaría?: Es uno de los pocos restaurantes a los que siempre voy.
Para personas: que quieran probar algo nuevo.
Dinero necesario: de 10 a 15 dólares por persona.
Dirección: Reina Victoria y Carrión.
Saturday, November 15, 2014
Un cafecito.
¡Buenos días! Estamos en unas horribles épocas de frío y, si son como yo, o como la mayoría de ecuatorianos, y le gusta el café, es muy probable que lo estén tomando cada mañana y cada tarde cuando parece que el cielo de Quito empieza a parecerse a la época pre-diluvio.
Y si toman café pasado y no tienen tiempo de pasarse por el Juan Valdez más cercano (he visto que todos van para allá), les recomiendo este café de aquí.
Es un café para variar el sabor, porque, como bien dice el envase, tiene sabor a almendra. Si deciden hacerlo, deben olerlo antes de agregar azúcar, porque huele delicioso.
Disfruten.
Y si toman café pasado y no tienen tiempo de pasarse por el Juan Valdez más cercano (he visto que todos van para allá), les recomiendo este café de aquí.
Es un café para variar el sabor, porque, como bien dice el envase, tiene sabor a almendra. Si deciden hacerlo, deben olerlo antes de agregar azúcar, porque huele delicioso.
Disfruten.
Wednesday, November 12, 2014
Perú Criollo
Creo que debo una disculpa a mis lectores (si todavía me quedan algunos por ahí...). La verdad es que me he perdido. Si bien es cuestión de "no tengo dinero para salir a comer afuera, porque no tengo trabajo", siempre he tenido invitaciones a comer de las personas que me quieren y que saben que eso es lo que más me alegra en esta vida. Y, ¿por qué parar?, si hablar de comida también es algo que considero divertido.
Y quiero empezar con una invitación que J. L. nos hizo a K. y a mí el sábado. A pesar de que ya habíamos ido al restaurante en cuestión en otros momentos, K. quería comida peruana y esta es una de las mejores opciones comparando calidad y precio.
Yo ya sabía desde antes de entrar a Perú Criollo que los tres ordenaríamos Ají de gallina, porque es delicioso; es una forma diferente de comer pollo, y no es un sabor de todos los días, que por cierto, no es picante. Además, es el plato que le falta al Segundo Muelle. Y así, en el último minuto me fui por el seco de cordero, que en otra ocasión ya había probado.
Los otros dos, con sus invariables decisiones, recibieron su plato antes que el mío.
Si vas por primera vez a este lugar, te recomiendo comer este plato, ordenarlo sin pensarlo y luego regresar por el mismo.
Si quieres probar otras cosas, recomiendo un plato que cuesta 12 dólares, pero que contiene el Ají de gallina, el seco de cordero y una especie de guatita peruana. Claro que, tienes que ir con bastante hambre o tener un gran estómago.
Por último, el seco de cordero que ordené esta vez:
¿Regresaría?: Sí.
Para personas: que quieran saber cuál es el hip que hay que con la comida peruana.
Dinero necesario: De 10 a 15 dólares por persona.
Dirección: Calle Santa Fe N41-31 e Isla Floreana.
Y quiero empezar con una invitación que J. L. nos hizo a K. y a mí el sábado. A pesar de que ya habíamos ido al restaurante en cuestión en otros momentos, K. quería comida peruana y esta es una de las mejores opciones comparando calidad y precio.
Yo ya sabía desde antes de entrar a Perú Criollo que los tres ordenaríamos Ají de gallina, porque es delicioso; es una forma diferente de comer pollo, y no es un sabor de todos los días, que por cierto, no es picante. Además, es el plato que le falta al Segundo Muelle. Y así, en el último minuto me fui por el seco de cordero, que en otra ocasión ya había probado.
Los otros dos, con sus invariables decisiones, recibieron su plato antes que el mío.
Si vas por primera vez a este lugar, te recomiendo comer este plato, ordenarlo sin pensarlo y luego regresar por el mismo.
Si quieres probar otras cosas, recomiendo un plato que cuesta 12 dólares, pero que contiene el Ají de gallina, el seco de cordero y una especie de guatita peruana. Claro que, tienes que ir con bastante hambre o tener un gran estómago.
Por último, el seco de cordero que ordené esta vez:
Si les gusta el seco y el cordero, ahí está. El fréjol es un poco picante, soy consciente de que a muchas personas no les gusta el picante, así que pueden pensar eso.
Y, como última recomendación, ordenen la chicha morada, que es más rica y más saludable que cualquier gaseosa.
Calificado sobre 5: 4
Algo que sobresale: El ají de gallina!!¿Regresaría?: Sí.
Para personas: que quieran saber cuál es el hip que hay que con la comida peruana.
Dinero necesario: De 10 a 15 dólares por persona.
Dirección: Calle Santa Fe N41-31 e Isla Floreana.
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